Tiene que ser dos

 

 

De la trascendencia y alta probabilidad de permanencia del mandato de aquellas palabras que mal que nos pese han influido influyen e influirán en todas aquellas personas que hayan estado expuestas directa o indirectamente a conclusiones de estas características.

Selecciones realizadas del Apochr. 2Asmii reconstruido por el Verify324 de la University of Changeborought del año en curso Profesores firmantes 16 1 voto negativo Doctor Lingüista en Redes Pro Sir Antony Piertrev.

 

 

La posibilidad de pensar en la trascendencia de alguna de nuestras palabras y de su incidencia directa en el comportamiento de otras personas hace en primeras instancias que por ejemplo aquel individuo por nombrar a alguien común y corriente que está llevando adelante un hipnotismo se crea o casi que asuma profundamente que tiene el control constante de la situación por él creada pues seguramente teme aunque no debería ser su única razón que de no ser así acarrearía su negligencia varios dramas algunos de ellos de derivación nefasta e irremediables y que no serían en ninguno de los casos su responsabilidad directa sino que contando con que la experiencia debe realizarse única y exclusivamente con el consentimiento del que va a ser hipnotizado derivaría sus responsabilidades definitivamente y así se lavaría las manos quitándose los rastros de su incumbencia en el asunto La hipnótica trascendencia de algunas de nuestras palabras entonces son como dagas que recorren nuestros oídos y van dejando señales que permitirán recordar e imaginar a las siguientes situaciones por llamarlas de alguna manera Nuestro propio pasado se encarga de traernos a la primera ventana la situación y no demoramos mucho que digamos en meterla en alguna carpeta escondida y con nombre extraño pero desapercibible y olvidarnos del asunto y tal vez hasta lleguemos a mandarla a la papelera de nuestras cosas mal hechas Tal vez también sucede o puede suceder que insista cual si fuera común e incesante mensaje emergente distrayendo nuestra atención de otros intereses puestos hábilmente en modo predeterminado pero que nuestro procesador de culpas inhibe y archiva como spam.

un tercio

Ver el mundo como en una pantalla y poder personalizar a gusto y guardar y borrar archivos de nuestra vida como escribir entradas o subir imágenes o quedarnos con esta música y quitar aquella otra y ver y recordar solo lo que se desea Vivir la vida humana pero ahora encadenada eternamente a la piedra insensible de la configuración que le daremos en pantalla.

dos tercios

Estoy prácticamente convencido y en la mayoría de los casos basado en lo que dicen grandes pensadores que no voy a enumerar en este momento porque además de resultar sumamente tedioso es deshonrosamente triste tener que validar lo que uno está escribiendo con lo que otro escribió siempre me ha parecido algo vulgar dijera el viejo García O como podría haber dicho Pérez Lagrave pensar en cada situación si realmente es necesario si realmente es preciso actuar así o de aquella otra manera Para nada El hipnotismo es otra cosa.

Dos justificado

Solo por marcar e historiar presencia basado en mis análisis de campo escribo estas breves conclusiones extraídas de lo profundo de su subconsciente Recordará más adelante todo y paso a paso todas y cada una de las instrucciones que le acabo de leer dos veces para que las comprendiera mejor y sin ningún tipo de escrúpulos A la hora quince y treinta se quitará los zapatos y se irá descalzo hasta su casa y recién cuando esté allí me llamará al número que tiene en el llavero de su patético medio de transporte.

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Dese cuenta de la trascendencia de las palabras que han generado en su subconsciente un mandato tal que en este preciso instante le tiene absorto y con todos los sentidos puestos en estas palabras de qué se trata podría preguntarse menospreciando su propio olfato es que de nada de lo que se pueda imaginar sino de usted mismo grandes escritores y pensadores ya han hablado de esto vuelvo a repetir que aquí no es el lugar ni en este momento el momento para nombrar responsables de tan sabias palabras en última instancia pregúntese quién de todos los autores y magnos prohombres conoce que reúnan condiciones tales como las que he nombrado sin querer y al descuido sin siquiera temblarme la mano.

 

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Simple final

Las simples cosas que me ocurren 

los hechos banales que me transcurren 

la lucha estéril de tu vida gris. 

Las tristes cosas que se me acercan 

los insulsos gritos que me hacen eco 

la baja pérdida que me has traído. 

Los suaves murmullos de una tarde azul 

el grito caníbal de un recuerdo filoso 

la sangre seca de un tajo abierto. 

Las horribles vidas de tener que vivir 

y las pesadillas férreas que tendrás que tener, 

sólo por ver volar tus propios cuervos. 

Lo cierto de estar un instante eterno sin mirarte 

lo amargo de verte partir  

para siempre. 

Errante

Cuando todas las posibilidades te hayan conquistado  

y te pierdas 

te encontrarás en una ciénaga de humores marchitos 

con nubes lisonjeras que te arrullarán  

falsas. 

Claro que el reflejo de tus ojos en las piedras 

tiene más sentido  

para aquellos que han sabido demorarse en tus pupilas 

y morir con un grito apretado entre los dedos. 

Volarás hacia mundos increíbles 

te alzarán cual ser ignoto y majestuoso 

aunque sepas 

que en el fondo  

tú no existes. 

Te has ganado el mejor premio de estos tiempos 

te has subido al último peldaño de tu hastío 

y rebotarás  

y te hundirás 

aunque no sepas 

que ya estabas en el cieno desde antes de volar bien hacia abajo.

Mentira

Mentira1 

Ahora lo veo todo más claro 

ahora que lo pienso un poco más 

veo lo que es 

azules inmensos bañar el aire 

verdes a media altura 

rojos y restantes al alcance de la mano 

sopranos y contraltos 

murmullos, 

eucaliptos conversando entre hojas 

Dulcísimos néctares. 

Movimiento, 

en fin. 

Mentira2 

Ya es suficiente.  

Se ha colmado la vicisitud extrema en la que dejé pendida de un hilo la ingravidez. 

Deberé retornar a los cauces y engendrar paces. Y dejar que crezcan.  

Sin intervención y con natural soltura inconsciente.  

Miro hacia allá, hacia los laberintos que se van inventando a cada instante, 

Y hay grupos cercanos que me dicen cosas. Y yo no me pierdo de nada,  

veo todos los colores. Las luces aquellas, los destellos esos… 

es cuando me doy cuenta que sólo escucho mis órdenes.

Inspiración

El instante fugaz, inaprensible 

las imágenes que corren estelares desde el cosmos que ocupa toda mi visión 

entrando desde arriba, de derecha a izquierda 

hacia el inhóspito y lejano centro allá delante… 

En espirales pensantes de recuerdos creativos que se agolpan, se tornean 

siempre al frente, girando.  

Disparadas inspiradas en sus musas increíbles.  

Ahora veo. Ahora creo. 

¿Qué ha pasado con el Tiempo?  

Me da risa.  

Ahora.

Descanso


Sensaciones solamente han quedado del aletear de mis pájaros malditos. 

Todas las nubes guerreras que se asomaron tras las marciales murallas   

fenecieron ominosas, rebosantes de primorosa estupidez. 

Las principales y meridianas rutas que transitaba  

ríen satisfechas por quererse y saberse recorridas…  

los rencorosos galeones colmados de vengativos remeros abandonaron la esperanza. 

Entonces ellas volarán y se alzarán incólumes. Trascendentales y macizas. 

Aquellos ondulantes pertrechos de batalla, hoy desaprensivos, 

también ríen de una triste alegría pues se saben incluidos. 

Ya en el exterior más alejado de las superficies mundanas 

estoy librado al viento y con las raíces al descubierto 

con la planta anclada a la pensante Tierra húmeda. 

Ya las manos me reflejan en aquellos páramos de historias de un mar inmenso y sin costas  

ya me llevan, me conducen, indefectiblemente sapientes de su atrevimiento 

al querer estar, al amar saber y al feliz vivir. 

Tiene que ser

bloben

Harto difícil la vida interior de un heteronimista Buscar y rebuscar entre todas las cosas que podría decir y elegir Empezar desde el principio o desde el final creo que en el fondo es lo que detiene a casi todo escritor Ya Aquiles temblaba de dudas y escribía muy poco él por cierto cuando se planteaba trasmitir sus espeluznantes aventuras y ya en aquellos tiempos no debe haber sido nada fácil para el diseñador de la obra imaginar la enorme trascendencia de sus decisiones o para los diseñadores anónimos que el tiempo mismo se encargó de aunarlos en un solo nombre más tarde Cuántas dudas habrá tenido David antes de poner un par de piedras en la honda Es improbable que haya previsto el autor la trascendencia de ese efímero acto de valentía Hoy casi que a la par de lo que podría haber sucedido en aquellos entonces todo escritor se encuentra siempre poniendo la piedra en la honda También podríamos hablar de otro cualquiera como de alguien del pleistoceno o de algún astronauta innuit acostumbradísimo al frío y seguramente altamente adaptable al inconmensurable frío espacial Podríamos seguir poniendo ejemplos un rato largo hasta aburrirnos pero prefiero no caer en un recurso muy utilizado en estos tiempos cibernéticos por ensayistas literarios Todo escritor se pregunta qué decir primero y qué elegir de lo que hay para decir entonces decanta y gracias a Newton lo comprende por sus notables conclusiones

 

Como que



La apabullante imagen me arremete con furia Los diálogos se superponen y las acciones transcurren anticipándose ahora y demorándose más tarde Los personajes se moldean entre ellos se funden y se generan constantemente Todos están pendientes del proceso productivo Ellos en querer saber en dónde serán mejor aprovechados y en cuál situación estarán más convenientes yo en pretender ubicarlos sin errores en el lugar justo y en el momento adecuado Es un relámpago Es un instante creativo fugaz Claro que aquí es cuando topo con el frenesí que demuestran incesantes pues se saben involucrados soberbios y encantados de haber logrado hacerse visibles luchan sin descanso influenciando aquí torciendo sus posturas allá tiranizándome esclavizándome con excelsa gracia para que al final ceda a ese impulso tan íntimamente personal de permitirles el estrellato que tanto añoran Esos que ni siquiera han nacido todavía ya tienen tal pujanza y energía que es por pura fuerza interior y capricho que se lo permito aún cuando ya hace eternos instantes que me convencieron que deberían figurar en primera plana Ahora ya están revoloteando sus alas se despliegan y sus aleteos despeinan renglones enteros a tal punto que hay momentos en que han ocupado tanto espacio que no hay lugar a nada más Ni siquiera permiten que se les retoque nada de viles reescrituras reclaman ufanos acéptanos dicen sé coherente Entonces ya más condescendiente después del autoconvencimiento empiezo a tener atrevimientos que pienso más tarde lo agradecerán cuando ellos mismos descubran en qué se han metido Y con quién se han metido Ellos saben que no ha sido en vano han confabulado y se han puesto otra vez de acuerdo en manipular subrepticiamente mis reflejos para pasar desapercibidos como si no me hubiera percatado de sus habilidades como si fueran ellos los que dictan como si supieran qué es lo que más les conviene Así es que me he acostumbrado a esperarlos mal que me pese pues no podría obligarlos a que se hicieran adultos por mero voluntarismo Ellos tienen permanentemente presente su poder Yo presiento que podré con ello Y cuando lo consigo los ligo los encadeno para toda la eternidad a la roca que será su inmutable ancla Por eso andan con cuidado conmigo y por eso cuando se presentan ya vienen vestidos para la fiesta y sólo esperan que les encuentre el mejor color para sus pálidos maquillajes Confían en mí y aunque en otros tiempos ellos claro que lo saben eran marionetas titilantes y escurridizas que temblaban cada vez que me veían tomar la tijera de cortar sus hilos ahora se sienten mucho más seguros y andan campantes por toda la casa y hasta se vienen conmigo a los lugares más recónditos He intentado ensalzarlos o en el peor de mis delirantes egoísmos marchitarlos prematuramente O simplemente dejarlos apenas olvidados por unas pocas líneas cuando persisten en hacerse ver hacen piruetas a temerarias alturas tan sólo para saberse atendidos se atreven a juegos peligrosos caminando entre las fieras y pretendiendo domarlas sin siquiera una silla y todo y nada más que por sus irrefrenables personalidades Aquella arrolladora imagen que se apareció al principio como por encanto se va a mantener va a perdurar y embellecerse Ya no hay marcha atrás Ya estamos fundidos entre todos Al final se ríen satisfechos de creer que hicieron lo correcto Obvio que no saben que los conozco desde siempre que era yo quien los tenía aprisionados y que al fin y al cabo ya era hora que les pusiera nombre y apellido.