El lobo y los perros

 

 

 

– Hola a todos los presentes -dijo tranquilamente el lobo.
– Buenas tardes -corearon todos los presentes.

Todas las relaciones personales basadas en una mutua interdependencia afectiva deberán poseer al menos un hálito de tristeza.

– He presenciado afectado cómo ha crecido nuestro rebaño.
– Estamos poniendo huevos, señor, sin descanso.

Si en algún momento hubo retrospección creativo-lúdico-espacial ocurrió sin pena ni gloria.

– He resuelto traspasar el mando y decidido que usted se hiciera cargo.
– Pero el señor está al fin acertado -dijeron tímidas e irónicas voces.

Llegó el momento de los golpes, las imprecaciones, etcéteras,
Hemos ganado retórica
y por suerte viven separados.